lunes, 19 de agosto de 2019

Poder Amarla en el Infierno I Parte


14/02/09 – 15/02/09

La calle ha cobrado vida; hoy se han apoderado de nuestra hampa la pandilla “los renos” y han matado al “cholo catre” ya nos habían dicho que ha salido un huevón que estaba caneado en Lurigancho, ahora nosotros “los truenos” vengaremos su muerte.

Ya ha llegado “toro viejo”, el jefe de nuestro grupo, me ha encargado cerrarles el paso por la avenida principal, mientras ellos atacan por atrás, es por seguro que los haremos mierda, es imposible que nos enfrenten somos más y mejores, y lo saben, llega la tarde, espero, sé que pasarán por ahí, aparecen los primeros.

Todo pasa según lo previsto salvo porque delante de la mancha hay una jerma, me sorprende, pero por fin luego de tanto veo al ex convicto, es el “chunga”, este huevón parece que se ha escapado, no lo pienso un segundo más y mando a los muchachos a la pelea, piedras y cuchillos voladores, mi gente está coqueada y con una borrachera de cañazo.

Luego de unos minutos de pelea se puede ver como tiemblan “los renos”, están agrupándose, me quedo consternado, no lo puedo creer lo que veo, no sé si será el alcohol en mi cabeza que me produce alucinaciones, pero lo que si estoy seguro es que la jerma que antes había visto ha abierto el camino, se ha tumbado a varios me sorprende, avanza hacia mí, saco mi navaja, se para con firmeza, es buena, empieza un cruce de navajas entre ambos y luego de un rato es increíble que no la haya podido cortar, nos movemos tanto que parece que bailáramos, me mira a los ojos yo también lo hago, trato de adivinar lo que va a hacer, se distrae, le golpeo la mano y le hago botar su chaveta, me mira a los ojos otra vez, pero tiene una mirada pícara, supongo que es su manera de burlarse de la vida ya que está plenamente consiente de que va a morir, pero aun así sonríe, me gusta su sonrisa y eso me distrae, retrocede unos pasos, es una mala perdedora, va a sacar su pistola, me tiró al suelo, las balas me persiguen me lanzo en dirección de una propiedad deshabitada y me escondo.

En ese momento me percato de que mi pantalón está agujereado, pero yo estoy ileso, la pendeja viene atrás de mí, encuentro una zanja de columna, me refugio rápidamente y la espero, entra, mira rápido, sospecha la trampa, pero supone que no tengo pistola, acelera los pasos, busca entre un montículo, y en ese momento aparezco tras ella, la sujeto con uno de mis brazos, tocando más de lo que debo aprovechándome de la situación, y le pongo la pistola en la cabeza.

- “arma”, perdóname “arma”, yo seguía órdenes. - dice la muchacha a la vez que tiembla y me dice mi sobrenombre.

Se nota que es buena conocedora del hampa, ya me había reconocido - pensé internamente.

-        -  No te quiero matar, tú no eres mi objetivo. – le digo al oído con suavidad.
-         -Yo soy chimbotana, me dicen “plata”. – me dijo tomándoselo con un poco más de calma.
-         -  Me has gustado, no esperaba conocer a alguien como tú, me gustaría verte, ¿qué opinas de eso? – le pregunté finalmente tocándole suavemente el cuello y continuando cerca de su oído.
-      -    Así que eres mandadazo, nos vemos a las seis en la plaza, faltan dos horas. – dijo provocándome y haciéndome sentir su cuerpo.
-        -  Supongo que no es una trampa, ¿verdad? – le interrogué nuevamente un tanto sorprendido de su rápida respuesta.


Poder Amarla en el Infierno II Parte

14/02/09 – 15/02/09

Ella no dijo más palabras, simplemente con un poco más de confianza dio la vuelta, y me besó apasionadamente, al final quedé convencido, otra vez salí al campo de batalla, ella desapareció del lugar, y en un mano a mano con “chunga” le corte la cara, y le clave mi chaveta en la pierna, vi su cara de terror y ahí hubiera acabado todo sino fuera porque se empezaron a escuchar sirenas.

Casi al instante el lugar estaba por completo lleno de gas lacrimógeno, la poli, me decido a huir como lo hacen todos, la pelea ha acabado, la retirada es buena, les hemos ganado tal como estaba previsto, al menos eso es lo que vi desde mi perspectiva, voy corriendo en las asquerosas avenidas de la porquería de hampa en la que vivo, en las calles más oscuras donde me guardan temor y respeto.

Al llegar a la guarida veo caras tristes, esperaba encontrarlos ahogados en licor y celebrando, pero al parecer no fue un buen día, me dicen que han herido de muerte a “toro viejo”, me culpan a mí por dejar solo al grupo, por irme a un costado, les expliqué, les dije que pelee con “chunga” y lo he dejado herido, los que me vieron me respaldan, los desahuevo, les digo que le sacaré la mierda a quien me vuelva a joder y que pronto yo seré su líder, bajan la mirada y me dejan solo, entro en la habitación y veo a “toro viejo” y me da la mano, no puede hablar, me la aprieta, le digo que lo vengaré y el desgraciado muere ante mis ojos.

 Quedo un momento en silencio y luego le cierro los ojos, salgo de la habitación ya no soy uno más de ellos, ahora soy su líder, todos bajan la mirada y les doy un discurso de calle, de inmediato designo a “cabezón” uno de los mejores del grupo para que me reemplace si me pasara algo, esa es nuestra costumbre, por fin son casi las seis y voy a buscar a mi chica al parque, no confió en ella, antes de acercarme reviso todo el lugar, al parecer no hay trampa, la saludo, conversamos, reímos, la toco, no se incomoda le digo que ahora soy el líder de mi pandilla, pone una cara picara y luego sonríe… conozco esa sonrisa… me dispara y le disparo, dos tiros mortales y perfectos, le doy a la cabeza, ella me ha dado cerca al corazón, estoy muriendo, la abrazo como puedo, espero poder amarla en el infierno.

Si te gustó esta historia y quieres que la continúe compártela y coméntala, muchas gracias por tu visita y sigue disfrutando de Historias del Hampa

Fragmentos del libro: “El Vapor del Sentimiento” escrito por Jonattan Poul León Segura